EL-QUDSI: “EL SEO TRADICIONAL HA MUERTO PARA REDEFINIRSE COMO ‘VISIBILIDAD'”

El CEO de Internet República, Ismael El-Qudsi (1976), -que es un “gourmand” de las patatas bravas de bar bien hechas- ha contestado cinco preguntas sobre la evolución del SEO, el panorama digital y la reforma de la Ley de la Propiedad Intelectual, “canon AEDE”. Define su empresa como una “una mezcla de tecnología y retro”. Cree que el SEO tradicional está obsoleto y asegura que el sector digital seguirá creando empleo, aunque realiza algunas advertencias. Considera que el ministro de Cultura José Ignacio Wert ha hecho una reforma de la Ley de la Propiedad Intelectual “por imposición” y le pide “más consenso”.

¿Qué significa el cuatro de mayo para usted? ¿Por qué se inspiró en StarWars para crear su empresa, Internet República, y cómo surge la idea de llevar a cabo su proyecto?

Bueno, supuestamente es el día de Star Wars (May the Fourth, que hace referencia a “may the force be with you”). Es un día creado para los fans de Star Wars, pero en nuestro caso es un día laborable, que quede claro. 🙂

A la hora de crear Internet República nos inspiramos no solo en Star Wars, sino en los primeros videojuegos que surgieron, por ejemplo Space Invaders. Esa mezcla de tecnología y retro es lo que nos define. Queremos estar a la vanguardia tecnológica pero sin olvidar los fundamentos del marketing. El marketing digital, que es a lo que nos dedicamos, no ha inventado nada, sino que ha redefinido algunas áreas del marketing tradicional.

La idea surgió porque creo que hay otra forma de hacer las cosas, que la comunicación y el marketing no es algo estanco y que cada vez más se tienen que combinar con la tecnología para ganar en velocidad y capacidad de reacción.

Usted ha afirmado en varias ocasiones que el SEO está muerto. Sin embargo, todo parece indicar que mientras el algoritmo de Google mute y los buscadores sigan ahí tendrá una vida muy larga.

Realmente no creo que el SEO esté muerto, sobre todo mientras se realicen 5.000 millones de búsquedas cada día…

Lo que creo que ha muerto es el concepto de SEO entendido como “mejorar el código de mi web y conseguirle enlaces”. Nosotros solemos hablar de visibilidad, y es que ahora no es suficiente con salir bien en los resultados de texto de Google: hay que salir bien posicionado en las imágenes, mapas, vídeos de Youtube y en el móvil.

Todavía hay empresas poco digitalizadas en España, cuáles pueden ser las previsiones.  

Cualquier previsión tiene que ser positiva, porque partimos de una situación no muy favorable. Por poner un ejemplo, solo un 30% de las empresas tienen página web, y de esas, solo una de cada tres permiten hacer pedidos online.

Está claro que las nuevas tecnologías mejoran la productividad y la competitividad, reducen barreras físicas y nos permiten poner nuestros escaparates en cualquier parte del mundo las 24 horas del día, pero requiere dedicación por nuestra parte. No podemos tener como meta llegar al público alemán, por poner un ejemplo, y no tener traducida nuestra web.

¿El sector digital seguirá creando empleo y sorteando la crisis como hasta ahora?

Es cierto que en el sector digital la destrucción de empleo se ha notado menos, pero es un sector muy dependiende de las otras áreas de la economía y también se ha resentido. Creará empleo porque la tendencia es trasladar negocios tradicionales a digitales. Sin embargo, desde mi punto de vista nos están vendiendo la mentira de que las nuevas tecnologías crearán empleo y nos sacarán de la crisis, y la realidad es que no son capaces de compensar el empleo que se está destruyendo en otros sectores, así que no son la solución a todos nuestros problemas.

 ¿Cuál es su opinión sobre la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual?

Para mí, el llamado “canon AEDE” va a limitar el derecho a cita y no va a beneficiar ni a los creadores del contenido ni a los usuarios de Internet. Creo que desde el Gobierno se debería haber buscado el consenso con otros grupos y actores sociales, ya que es un tema muy polémico y que no ha dejado contento a nadie. Es evidente que hay miles de puestos de trabajos relacionados con el sector de la Cultura y hay que proteger sus derechos, pero me gustaría que se hiciese con pedagogía y no por imposición.

Cuestionario para ISMAEL EL-QUDSI

He aquí a Lord SEO

He aquí a Lord SEO

(Foto: Internet República)

Estas son las preguntas que le he remitido a Lord SEO, Ismael El-Qudsi (CEO de Internet Republica), para pulsar su opinión sobre el ámbito digital en el actual contexto económico. El-Qudsi es un referente en SEO y organiza uno de los actos más importantes del sector: Internet es Tuyo.

También hay una cuestión sobre la Estrella de la Muerte. El cuatro de mayo fue el día de Star Wars. Espero que responsa pronto.

-¿Qué significa el cuatro de mayo para usted? ¿Por qué decide llevar a cabo un proyecto como Internet República, en un contexto de crisis y de recesión económica que parece no tocar fondo?

-¿Por qué cree que sólo el 0,4% de las compañías están adecuadamente optimizadas para el comercio electrónico y el 13% de las empresas no tiene ningún tipo de presencia web y muchas de las existentes se limitan a ofrecer una sencilla información de contacto?

-Los datos son dramáticos y estamos a años luz de países como Francia, Italia y el Reino Unido. El porcentaje de compañías que exponen su catálogo de productos o servicios es del 54%. ¿Por qué se produce esta extraña paradoja cuando somos uno de los países europeos en el que el 59% de los internautas tiene un smartphone y el 77% de ellos se conecta a diario?

Usted suele realizar afirmaciones categóricas del tipo “el SEO está muerto”, ¿qué le lleva a expresarse de forma tan contundente sobre este tema? ¿No cree que, al contrario, el SEO adquiere cada vez más importancia? (Recuerde que estoy cursando el Master SEO Expert de internetAcademi, no me desanime)

-Los perfiles SEO suelen ser muy técnicos, ¿no cree que les vendría bien una pátina de creatividad? Lo digo porque siempre están con el contenido por aquí y por allí y, sinceramente, veo pocas cosas que realmente llamen la atención.    

-En los noventa se produjo el gran pinchazo de la burbuja de las punto.com ¿Cómo definiría las posibilidades de negocio en el ámbito digital en el actual contexto? ¿Se ha aprendido algo? 

-¿El actual algoritmo de google es un colibrí, el siguiente que será una serpiente?
 
-¿Por qué Free Monitor for Google funciona tan mal y ofrece unos resultados tan pésimos? 
-No cree que la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual es una auténtica chapuza. Los agregadores de noticias se han defendido, pero qué solución u opción más conveniente se podría adoptar. Parece que nunca ha habido consenso. Julio Alonso mostró su desacuerdo con esa ley con el anterior gobierno y parece que no se va a solucionar.  
May the force be with you.

 

 

 

PAPÁ Y LA GUERRA COLONIAL

“El periodismo es nauseabundo”, me dijo mi amigo Álvarez mientras “carveábamos” un poco con nuestras “longboards” sobre el asfalto del Retiro. Era un buen día y disfrutábamos del sol. Pero, claro, sonreíamos desde hacía mucho rato y yo no estaba atento, me lo estaba pasando demasiado bien. Supongo que lo comentó porque se sentía mal. Álvarez es de esas personas que necesita que te vaya peor que a él para poder sentirse mejor que tú, aunque los dos acabéis bien jodidos. Hay gente así, “personas humanas sin ningún humanismo humanitario”. Sin embargo, es cierto, el periodismo es un estercolero. Más que el periodismo, la vida periodística.
Estos días intento avanzar con un libro que novela la vida periodística y sus lugares comunes. Debatiremos sobre él en el Breviario el próximo nueve de abril. A veces resulta necesario verlo todo desde fuera para ratificar lo que uno intuía o pensaba atolondradamente. El periodismo incluye náusea, estiércol y mierda líquida a litros. Y lo peor de todo, esa combinación me ha dado de comer.
Me acordé del libro “La Increíble Historia de Lavinia” de Bianca Pitzorno e ilustraciones de Quentin Blake, editado por Anaya. En esa obra una niña mendiga, vendedora de cerillas en la calle, encuentra a un hada que le entrega un anillo. El abalorio convierte en bosta todo lo que su dueño quiera. Se la han leído mis hijos Martín y Beatriz. Al mayor le ha gustado. La pequeña no ha mostrado ningún interés. “No me interesa la caca, papá”, me respondió. La historia pretende dejar claro que no se debe juzgar a nadie ni nada por las apariencias por mucho que su aspecto sea el de un excremento porque puede encerrar un tesoro. Debe ser eso cuando los campeones del optimismo se crecen ante la adversidad y afirman rotundos que una crisis supone una oportunidad. Sí, de las deposiciones humeantes también se pueden sacar grandes enseñanzas.
Robot-mimo
Tras esa epifanía en el parque al llegar a casa comprobé que las cosas, por suerte, seguían igual. El bebé Elvis echaba una siesta, mi mujer me miraba de soslayo y Martín y Beatriz jugaban en su habitación. Al principio no me sorprendió que utilizaran términos como “guerra civil”. La Guerra de las Galaxias es un pozo de sabiduría infantil. Sin embargo, me chocó que emplearan palabras como “guerra colonial”. Pensé que teníamos que reponer la televisión, fallecida recientemente, de inmediato. Espié por la puerta entornada y un olor a chicle de fresa y piña concentrado me tumbó de golpe. Comprobé asombrado como se lanzaban colonia infantil con unos frasquitos que les regalaron hace ya tiempo. Lo más salvaje fue ver que el perdedor estaba obligado a convertirse en el “robot-mimo”. Si hacer de mimo puede resultar humillante, compaginarlo con movimientos mecánicos complica aún más las cosas. Necesitamos una televisión ya. Beatriz me enseñó un catálogo hace unos días y me dijo que le gustaba una que era igual que la de la abuela. Cuánta razón. Elvis is alive y el que no lo crea que se pase por casa.

LIVE FAST, DIE LAST

Alexander Lernet-Holenia (2013). El Estandarte (1ª ed.). Barcelona: Libros del Asteroide. 331p.

Jean Echenoz (2013). 14 (1ª ed.). Barcelona: Raig Verd Editorial. 128 p.

Las palabras de tinta de algunos tatuajes suelen ser cortas, certeras, efectivas y demoledoras, pero mejor que un tweet porqueprevalecen hasta que se pudre la piel al morir. Las pulsiones en 140 caracteres son efímeras cual orgasmo, no sirven para dejar huella. Para eso es mejor leer ‘El Estandarte’ y ‘14’, dos novelas que hablan de la vida rápida y la muerte esquiva durante la primera guerra mundial, y porque tendrán más reediciones, no se pudrirán como los pellejos de los lectores.

En realidad, estas dos obras suponen una exaltación del amor desbocado hacia la vida en todas sus facetas, por encima de toda la mierda de las trincheras. Retratan también la variedad de encuentros posibles con la dama de la guadaña que acechan a un soldado en el frente y sus consecuencias.

Imperio

‘El Estandarte’, a cargo de Libros del Asteroide, es un manual de la inutilidad de la guerra por mantener con vida el agonizante imperio austro-húngaro. Su autor, Alexander Lernet-Holenia, si bien siente nostalgia por un pasado que siempre será mejor, describe los ultimísimos estertores de la derrota, a través de unos oficiales valientes y sus peripecias por llegar a Viena en medio del caos. Es su viaje hacia la destrucción. Se trata de una huida desesperada hacia una frontera, un modo de vida y una casta que desaparecen por segundos bajo sus pies. Sus personajes ofrecen unas reflexiones muy válidas hoy sobre aspectos diversos. Pero me quedo con una frívola y certera: “La belleza auténtica perturba los sentidos siempre y en todo lugar”. Lernet-Holenia seguro que llevaba tatuado en su carnes el lema ‘Live Fast, Die Last’.

El pueblo

Si el primer libro narra los amoríos y los usos y costumbres de unos selectos oficiales, ‘14’ del francés Jean Echenoz describe la misma partida pero desde el lado galo. Disecciona con crudeza las peripecias dramáticas de un grupo de cinco amigos del mismo pueblo, la sordidez de la trinchera y las invenciones mecánicas que aportó la novedad de la destrucción masiva, el drama de la vuelta a casa y la difícil reincorporación a la vida civil. El lector entenderá de forma muy breve la gran brecha que supuso la primera guerra mundial y la entrada en otra época. Hace cien años los tatarabuelos de Europa enterraron en los campos de batalla un tiempo remoto, semilla para una floreciente entropía global. Es también la historia de Blanche, que aguarda unos regresos inciertos. Es este un libro sobre la esperanza tras la guerra, sin épica, sin oropel, sin brazos, sin miembros. La amputación y la eliminación física levantan el telón de un nuevo guiñol.

PRIMULA MINIMA

 

Una visión sobre La Pesca del Salmón en Yemen por @CarlesMontana

‘La Pesca del Salmón en el Yemen’ es una ‘Primula Minima’ http://en.wikipedia.org/wiki/Turracher_H%C3%B6he_Pass , una flor que crece en los Alpes austríacos en la región Salzkammergut. Se trata de una especie de color lila pálido, conocida también como ‘Rosita de la Nieve’. Sin embargo, su belleza es fugaz. Tan pronto como brota, florece, eclosiona y muere. A la mosca del pescado le pasa lo mismo, su vida resulta breve y nada intensa.  

Puedo decir que tras leer ´La Pesca del Salmón en el Yemen’ de Paul Torday me he pasado a la carne. Algunos escritores anglosajones son irónicos y sarcásticos, escriben novelas con algún que otro taco, aunque Paul Torday no es uno de ellos. Suelen tener garra, suelen ser unos auténticos genios de las tramas, tienen vueltas de tuerca imprevistas y saben captar la atención del lector. Pero en esta ocasión, debo decir que este pescado me ha sentado mal.

Torday ha escrito un libro ñoño, formalmente perfecto, que si bien atrapa en alguna de sus páginas, languidece a cada palabra. Es como cuando estás triste y te pones un video motivacional en youtube de un chaval koreano que supuestamente ha pasado toda la vida en la calle y luego llega a un programa de talentos musicales y canta como Farinelli y lloras de la emoción.

He echado de menos frases contundentes de puro orgullo británico, que sí encontramos en In the Loop del tipo: “Necesito un rabo de repuesto, rápido. Soy el mejor, si nadie me la chupa inmediatamente me va a estallar la polla de satisfacción”. Pero no, a través de las 317 páginas de la edición en lengua inglesa, Torday llega a narrar un sueño erótico que sus personajes definen como “casi real” y luego el personaje principal, Alfred Jones, explica su vida así: “navego por aguas desconocidas y mi antigua existencia queda en una orilla distante”.

Sin embargo, Torday consigue algo extraordinario. El intercambio de correos electrónicos supone un logro. Y las descripciones que hace de las sesiones de control en Westminster están muy bien recreadas.

El director de comunicación, Peter Maxwell, me parece uno de los personajes más conseguidos de toda la novela. Sus ideas son ridículas. El problema radica en que él mismo considera que resultan absolutamente geniales. El capítulo sobre el programa de televisión para vender el concepto de democracia y para potenciar al primer ministro es genial. Y cuando lo vende ante sus jefes resulta aún mejor. Otro buen momento lo constituye cuando Maxwell atribuye la idea del proyecto que configura la misma espina dorsal del libro y que, en su mente, sólo tiene que servir para una buena foto. Estas pinceladas definen perfectamente la pantomima esquizofrénica y el esfuerzo desesperado en la que muchas veces convivimos los políticos, los asesores de comunicación y los medios.  Como reflexiona uno de los personajes de Torday: Credo, quia impossibile est. Me lo creo, porque resulta imposible.    

LAS MUERTES DE PUIG ANTICH Y GAZIEL

Salvador Puig Antich fue ejecutado por el franquismo, hoy hace cuarenta años, con el garrote vil –una técnica de eliminación heredera de la Edad Media- tras un consejo de guerra sumarísimo. Era un joven anarquista, militante del MIL (Movimiento Ibérico de Liberación), que robaba bancos para sufragar los gastos derivados de la organización de células de resistencia obrera. Se trataba de tiempos complicados y dramáticos en los que algunas personas luchaban por la libertad y morían, otras lo intentaban y otras no lo hicieron nunca –se quedaron en casa-, pero posteriormente se colgaron la medalla de ‘Freedom Fighter’. Puig Antich fue acusado de matar a tiros al policía franquista Francisco Anguas.
El proceso estuvo envuelto de irregularidades y las pruebas en las que se apoyó el caso también. Anguas murió de cinco tiros, todos atribuidos a Puig Antich, cuando de su arma sólo salieron tres. Las dictaduras y los años de plomo en cualquier Estado y en cualquier país siempre presentan estas divergencias.
El problema se da en que una vez establecida la democracia la sala quinta de lo militar del Tribunal Supremo se ha negado a revisar el caso. Y tal y como señala el periódico ARA en su edición del 1 de marzo de 2014, “no es excepcional: nadie ha conseguido que se anulara ningún consejo de guerra”.
Como subraya el magistrado de la Audiencia Provincial de Barcelona Santiago Vidal en el mismo reportaje, preguntado sobre la “voluntad política para anular los juicios franquistas”, responde: “Aquí se podría haber hecho, pero la ley se quedó a medio camino. Se declaró que los tribunales franquistas eran ilegítimos, pero no se atrevieron a anular los juicios”.
Hoy, las hermanas Puig Antich aún luchan para anular un juicio sumarísimo lleno de irregularidades. En diciembre llevaron el caso ante la justicia argentina. Existen nuevas pruebas y testimonios, todos recogidos en el libro de Jordi Panyella Salvador Puig Antich, cas obert (Angel Editorial).
El líder sindicalista irlandés James Larkin pronunció una vez unas palabra aún llenas de vigencia: “The great appear great because we are on our knees. Let us rise”.
Gaziel
Agustí Calvet, Gaziel empezó a dirigir La Vanguardia en marzo de 1934. Y, precisamente, este año se cumple el cincuentenario de su muerte. Este hecho ha supuesto la reedición de buena parte de su obra. Se pueden encontrar ya en las librerías: Diario de un Estudiante, París 1914. Prólogo de Enric Juliana. Diéresis, Barcelona, 2013. De París a Monastir, Libros del Asteroide, Barcelona, 2014. Tot s’ha perdut. RBA-La Magrana. Gaziel i Josep Maria Cruzet (i l’Editorial Selecta) Correspondència 1951-1964. Manuel Llanas (editor). Publicacions Abadia de Montserrat, 2013.
I ARA PER A VOSTÈS EN CATALÀ…

LES MORTS DE PUIG ANTICH I GAZIEL
Salvador Puig Antich fou executat pel franquisme, avui fa quaranta anys, amb el garrot vil –una tècnica d’eliminació hereva de l’Edat Mitjana- després d’un consell de guerra sumaríssim. Era un jove anarquista, militant del MIL (Movimiento Ibérico de Liberación), que robava bancs per sufragar les despeses per organitzar les cèl•lules de resistència obrera. Eren temps complicats i dramàtics en què algunes persones lluitaven per la llibertat i morien, d’altres ho intentaven i algunes no ho van fer mai, però posteriorment es van penjar la medalla de ‘Freedom Fighter’. Puig Antich va ser acusat d’haver mort a trets el policia franquista Francisco Anguas.
El procés va estar envoltat d’irregularitats i les proves en les que es recolzava el cas també. Anguas va morir de cinc trets, tots atribuïts a Puig Antich, quan de la seva arma només en van sortir tres. Les dictadures i els anys de plom a qualsevol Estat o país ja tenen aquestes divergències.
El problema rau en què un cop arribada la democràcia la sala cinquena del militar del Tribunal Suprem s’ha negat sempre a revisar-lo. I tal i com s’assenyala al diari ARA en la seva edició de l’1 de març de 2014, “no és excepcional: ningú ha aconseguit que fos anul•lat cap consell de guerra”
Com subratlla el magistrat de l’Audiència Provincial de Barcelona Santiago Vidal en el mateix reportatge, preguntat sobre la “voluntat política per anul•lar els judicis franquistes”, respon: “Aquí s’hauria pogut fer, però la llei es va quedar a mig camí. Es va declarar que els tribunals (franquistes) eren il•legítims, però no es van atrevir a anul•lar els judicis”.
Avui, les germanes Puig Antich encara lluiten per anul•lar un judici sumaríssim ple d’irregularitats. Al desembre van portar el cas davant la justícia argentina. Hi ha noves proves i testimonis, tots recollits en el llibre de Jordi Panyella Salvador Puig Antich, cas obert (Angle Editorial).
El líder sindicalista irlandès James Larkin va pronunciar un cop unes paraules encara plenes de vigència: “The great appear great because we are on our knees. Let us rise”.
Gaziel
Agustí Calvet, ‘Gaziel’ va començar a dirigir La Vanguardia el març del 1934. I, precisament, enguany es compleixen cinquanta anys de la seva mort. Aquest fet ha suposat la reedició de bona part de la seva obra. Es poden trobar ja a les llibreries: Diario de un Estudiante, París 1914. Pròleg d’Enric Juliana. Diéresis, Barcelona,2013. De París a Monastir. Libros del Asteroide, Barcelona, 2014. Tot s’ha perdut. RBA-La Magrana. Gaziel i Josep Maria Cruzet (i l’Editorial Selecta) Correspondència 1951-1964. Manuel Llanas (editor). Publicacions Abadia de Montserrat, 2013.